Se dedica a la atención residencial, destinado a personas con algún problema de salud mental en situación estable, en el que se prestan apoyos individuales e integrales en el desarrollo de la vida diaria, atendiendo a las necesidades de las personas. Contamos, en la actualidad, con diez viviendas. En todas ellas se cuenta con la intervención del equipo transversal de trabajadora social, psicóloga y terapeuta ocupacional que se encarga de dar cobertura a necesidades más específicas.
Algunas de las plazas de las viviendas son concertadas por la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León. Trabajamos con reuniones periódicas con Servicios Sociales y servicios de salud, fundaciones tutelares donde se realizan evaluaciones de casos y también se analizan posibles perfiles con necesidad de servicio residencial.

Las viviendas pueden ser:

  • Inclusión social: para usuarios sin recursos económicos.
  • Baja supervisión: interviene un educador 10 horas a la semana.
  • Supervisada: Interviene un educador 20 horas semanales entre mañanas y tardes y los sábados por la mañana. En las viviendas se llevan a cabo una serie de programas y actividades con el fin de lograr la inclusión de las personas con algún problema de salud mental en un entorno cotidiano y alcanzar un nivel de autonomía acorde a sus capacidades.
  • Programa de autocuidado y actividades básicas. Se trabaja el aseo personal, vestido y cuidado de la imagen, así como hábitos de vida saludable en las actividades cotidianas.
  • Programa de autonomía doméstica y actividades instrumentales. Se trabajan aspectos como el manejo del dinero, las compras y elcuidado de ropa y pertenencias.
  • Programa de competencia social. En este caso, se incide en las habilidades de convivencia y resolución de conflictos.
  • Programa de soporte y apoyo social. Se trabaja el seguimiento de la actividad rehabilitadora, formativa, ocupacional o laboral que se ha desempeñado.
  • Programa de intervención socio familiar. Información y asesoramiento familiar.