Skip to main content

Alberto García Salas, usuario de la asociación El Puente Salud Mental de Valladolid, expone estos días una selección de sus obras en el Cafetín de UGT Valladolid, un espacio que se convierte en ventana a su mundo interior y creativo.

Alberto empezó a pintar con apenas cuatro años, guiado por la curiosidad y la pasión por los colores y las formas. Su mayor fuente de inspiración ha sido siempre su hermano, Manuel García Salas, también pintor, y la influencia de profesores que marcaron su formación artística, como Luis Cruz y Javier Ruiz, durante su paso por la escuela de arte, donde cursó el módulo de ilustración. Aunque no finalizó sus estudios, reconoce que esa etapa fue determinante en su trayectoria.

En el año 2000 llegó a El Puente, un lugar que él considera su segunda casa y que ha sido fundamental en su desarrollo personal y artístico. “Aquí he aprendido muchas cosas de la vida, en clases de jardinería, de escritura creativa… pero siempre vinculadas a la pintura”, comenta Alberto.

Su estilo ha evolucionado con el tiempo. Lo que comenzó siendo un arte figurativo ha dado paso a un expresionismo abstracto cargado de emociones: “Aunque en muchas situaciones no se entienda, a mí me libera”, afirma. Cada obra refleja un estado de ánimo, una emoción intensa o un impulso que, de otro modo, sería difícil expresar. Alegría, soledad, rabia o felicidad se plasman en cada trazo y cada color, convirtiendo la pintura en un lenguaje propio, profundo y sincero.

Para Alberto, la pintura ha sido mucho más que una actividad artística, ha sido terapéutica, un espacio seguro donde expresar lo que siente y compartirlo con otros. Por eso anima a todas aquellas personas que atraviesen momentos difíciles a descubrir en el arte una vía de escape, un refugio y una forma de transformación personal.

Visitar la exposición de Alberto no es solo contemplar colores y formas, es adentrarse en un mundo de emociones y sentimientos que solo él sabe transmitir, y entender que, a veces, un lienzo dice más que mil palabras.

Deja un Comentario